Necesitamos gestionar nuestro portafolio TIC, saber cuánto hemos de invertir y dónde, gestionar el cambio y los riesgos de negocio asociados a los riesgos tecnológicos
En estos años muchas empresas que afirman haberse informatizado, tan solo se han mecanizado. Lo único que importaba era instalar un sistema o equipo informático en la vida de las empresas. Si existe un problema previo, este se informatiza, pero no se resuelve. Además todo este proceso ha generado sinergias negativas, con lo que el resultado han sido dos problemas que se realimentan.
Al establecer conexiones entre nuestros sistemas, empezamos a preocuparnos por la seguridad y este proceso lejos de simplificarse, ha sido acompañado por un complejo marco normativo. Por ello ha llegado el momento de replantearnos las cosas, las TIC (Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones) no son sólo responsabilidad del Departamento de Informática, es necesario que toda la organización, en especial el Consejo de Administración ejerzan su responsabilidad y no se planteen la cuestión como nudo gordiano donde su única capacidad es presupuestaria.
Gobernar las TIC supone poder gestionarlas adecuadamente, para lo que necesitamos desarrollar mecanismos y tomar decisiones que nos permitan no ya alinearlas con las prioridades y estrategias de nuestro negocio, sino que formen parte consustancial de nuestro negocio.